Hola niños:
¿Se fijaron? Solo uno fue capaz de ayudar a este hombre que estaba herido, sin embargo el Señor Jesucristo nos enseño a amar a nuestro prójimo, no importa que no sea de la familia o vecino, Él nos dijo que todos necesitamos de todos, porque habrá un día en que nosotros también solicitaremos ayuda, por eso es bueno con la gente y con tus compañeros, no te burles de sus notas si le ha ido mal, es más, ofrece tu ayuda si lo ves triste, pregúntale que le pasa o dale un abrazo, tú no sabes que pudo haberle sucedido en su casa o en el camino, si no tiene materiales para trabajar convídale tú, no sea egoísta. Jesús no hace excepción de personas, recuerda que el sol al igual que la lluvia es para buenos y malos, y todos disfrutamos de la naturaleza que Él nos regala a manos llenas. No juzgues ni opines si no sabes, no hagas a otros los que tú no quieres para ti. Jesús te dice en este día, que seas un buen samaritano y Él te bendecirá, sentirá una gran alegría de que tú seas su hijo.
1º de Pedro 3:17
Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.
Gálatas 6:10
Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
Hechos 20:35
En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
Filipenses 4:19
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Romanos 2:11
porque no hay acepción de personas para con Dios.
porque no hay acepción de personas para con Dios.
Hebreos 6:10
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.
Espero que esta humilde predicación te haya gustado y la apliques a tu vida, para que seas un niño feliz al que todos quieran y que tus padres se sientan dichosos de tenerte. Esto lo dejo en el sagrado nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Dejad que los niños vengan a mi. De: Gladys Tapia, sierva de Jesucristo.